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Las lesiones en el boxeo, son tan viejas como el boxeo mismo y siempre han sido motivo de preocupación.  Incluso en cierto sectores sociales de algunos países todavía se discute si debe ser considerado un deporte al nivel de otros, menos agresivos. Pero la discusión debe instalarse desde el conocimiento mismo de la disciplina y no desde la ignorancia de creer que el boxeo solo consiste en “tirar golpes a un adversario”.

“Las preocupaciones sobre los riesgos del boxeo han impulsado los intentos durante muchos años para la prohibición como un deporte. Visto como un círculo vicioso, actividad arcaica, pugilístico con el único propósito de causar daño, muchos piensan que el boxeo no tienen lugar en el mundo de hoy” (Gambrell, 2007).

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Foto: The Bettmann Archive

 Ya por 1743 se esbozaron las primeras reglas para que el boxeo        fuera un poco más humano y para poder minimizar las lesiones  causadas por el entrenamiento y el combate mismo. Dichas reglas primitivas, fueron creadas por Jack Brougthon (considerado el Padre del Boxeo) y sobre la base de las mismas, se fueron actualizando y mejorando siendo siempre el objetivo principal, el cuidado de los boxeadores.

Lo cierto es que en la actualidad muchos hombres y mujeres eligen esta disciplina como entrenamiento cotidiano. Se ha instalado la idea de que dicho entrenamiento es uno de los mas completos y por ello, los gimnasios estan repletos de personas que poco conocen sobre el boxeo y que solo siguen una moda pasajera. Pero al mismo tiempo que los gimnasios se llenan, las consultas por traumatismos, sobre todo de manos y muñecas, aumentan significativamente.

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Foto: esmas.com

Como resultado, muchos abandonan la disciplina con malas experiencias que se transmiten entre sus allegados y que ayudan a instalar en el inconsciente colectivo de muchos, que solo es un deporte de “brutos” que nada tiene que ver con la salud y el bienestar físico.

Los expertos afirman que la reiteración y la fuerza del impacto de los golpes, el correcto vendaje de las manos, la confección de los guantes y la frecuencia e intensidad de los entrenamientos, son factores que tienen relación directa con posibles futuras lesiones. A esto se le debe sumar una correcta preparación física, precalentamiento y elongación, tres rutinas que son indispensables en cualquier deporte y que muchas veces no se cumplen correctamete.

Diversos estudios coinciden en que las partes más vulnerables de lesionar en el boxeo son la cabeza, el cuello y la cara, y que por supuesto, la causa de estas lesiones son los golpes del rival. En la cara, pueden ocasionarse hematomas, cortes, sangrado, además de golpes en los ojos, mandíbula, labios y nariz. Otros estudios demuestran que las lesiones de cuello son insignificantes en boxeo, representando solamente un 1% de todas las lesiones. Aquellas ocasionadas en la cabeza son las verdaderamente graves, pudiendo causar en casos extremos, la muerte. Sin embargo suelen ser muy raras y difíciles de darse en profesionales que se encuentran bien entrenados. Algunas lesiones comunes de la cabeza son: conmoción y hemorragia cerebral y hemorragia epidural. Tambien se conoce que el continuo golpeo de la cabeza del boxeador profesional, sin protección, causa deterioros en lo cognitivo y neurológico. Otros síntomas claros de daños en el cerebro son dolores de cabeza, olvido, problemas de audición, temblor de las manos, visión doble, vértigo, mareos y náuseas y dificultades para caminar. Muchas pueden darse luego del combate y solo durar períodos cortos de tiempo; en casos mas severos, acompañan al boxeador de por vida.  Según el estudio “Boxing-Acute Complications and Late Sequelae” realizado en el año 2010, el 10% de los boxeadores activos sufren de falta de memoria, dolores de cabeza y otros síntomas graves como demencia pugilística, alzhéimer y deficiencias cognitivas y el 20% de los boxeadores profesionales, quedan con secuelas neuropsiquiátricas.

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Foto: Boxing is Life

Si nos enfocamos en las lesiones causadas en los entrenamientos, una de las más comunes es la llamada fractura de boxeador, que puede es la rotura del quinto metacarpiano. Este tipo de lesiones son típicas de los boxeadores amateurs y responden principalmente a una técnica deficiente. El problema se genera cuando se inclina mal la muñeca y como la posición del puño cerrado no es la adecuada, el impacto, en lugar de ser con el primer y segundo metacarpiano, se produce con el cuarto y el quinto. Como resultado de golpear repetidamente de manera incorrecta, se puede derivar en una fractura. Si a esto le sumamos la potencia y fuerza del golpe, la probabilidad de que dicha fractura ocurra, aumenta aún más. Por lo tanto, la protección se vuelve vital para cuidar manos y muñecas. Es importantisimo el correcto vendaje y el uso de guantes o guantines de entrenamiento que amortiguen los golpes.

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Foto: Canal de Boxeo

Tambien se vuelve fundamental entender, que el boxeo no es “pegar fuerte” sino, pegar bien, con técnica y que esta técnica no esta basada en lo estético, sino en la propia protección física del que tira los golpes. Muchas veces, se descuida la técnica en pos de una fuerte pegada; los que conocen el boxeo, saben que esto no es así: el pegar fuerte va de la mano de pegar bien. Cuando uno obseva un boxeador, parece sencillo copiar las acciones que pone en práctica en el ring, pero el hacerlo y además, hacerlo bien, lleva muchos años de formación, conducta, disciplina y responsabilidad con el propio cuerpo.

Que las lesiones y lastimaduras son reales, es innegable, pero aún así el boxeo no esta catalogado entre los deportes con los parámetros mas extremos (como lo son el alpinismo, submarinismo, deportes de motor, deportes hípicos, entre otros). Pero lo que muchos olvidan a la hora de criticar o discutir sobre boxeo, es que el entrenamiento no solo implica pegar, sino defenderse de los golpes del otro. Esto, que en práctica es más dificil aún que aprender a conectar un golpe, se vuelve fundamental en la rutina de un boxeador; aprender a defenderse no es otra cosa, que aprender a cuidarse. Velar porque esto suceda, es responsabilidad de quien se encuentra a cargo de las clases y gimnasios. 

Foto: Cleto Reyes

Foto: Cleto Reyes

Mucho puede debatirse sobre este tema. Para todos aquellos que esten interesados en la práctica del boxeo (y más aún si tienen intenciones de competir) lo citado a continuación se vuelve fundamental : usar siempre la protección adecuada. Esto implica el uso de protectores bucales, inguinales o de pelvis y protectores pectorales (para el caso de las mujeres). Es muy importante entrenar con vendajes correctos, el uso de guantes o guantines que amortiguen los golpes y el uso de cascos o cabezales, practicarlo en buenas condiciones físicas, hacer controles de salud y acompañar la actividad con una correcta alimentacion e hidratación.

Pero también y por sobre todo, es importante practicarlo a consciencia, que el objetivo no se convierta en “lastimar al otro”. Si los entrenadores detectan estos síntomas y conductas nocivas entre sus pupilos, deberan dialogar con ellos y tomar la decision que crean correcta. Nunca debe exponerse a un boxeador a un combate que de antemano lo desfavorece (por ejemplo, en peso, en condiciones físicas y en calidad boxística del rival). Estas acciones son las que desmerecen y ensucian el boxeo. Muchos luchan a diario para que esto no suceda. 

 

 

 

 

 

One Response so far.

  1. Excelente!!! de verdad el articulo esta super bien explicado, adecuado y totalmente practico! Me gusto muchísimo!

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